La rueda de la vida
Perdí la sensibilidad para sentir de forma consciente.
Me perdí. Me hundí. No entendía nada y llegó un sufrimiento extraño. Lo acepté, a pesar del profundo dolor que sentía. Un día, ese dolor, se convirtió en fuerza, en una energía difícil de describir. De nuevo estaba sintiendo.
Leyendo el libro de Tsultrim Allione, Mujeres de Sabiduria, entendí que de algún modo había experimentado lo que se conoce como "descenso" y "resurrección". Estos, son términos que habitualmente utilizamos para describir un acontecimiento que marcó significativamente nuestra cultura occidental pero, de algún modo, facilitan el entendimiento de aquello que se experimenta. En la Divina Comedia, Dante, utiliza otras expresiones como: perderse y subir, para referirse a la misma experiencia.
Dejo que florezca lo que quiere nacer, y esta naciendo, en mí. Lo vivo, lo siento y lo experimento. No olvido que fue el dolor el que me llevó a aprender a valorar las cosas de otra manera. A resetearme, y a buscar nuevas formas.
Es un punto de inflexión en el que era el todo o nada y aposté por el todo. Siento una felicidad profunda, en el mismo lugar dónde habitaba el dolor. El miedo me empuja a luchar e ir en busca de aquello que soñaba cuando era niña.
Sí miro atrás, veo la ilusión de una niña. Sí miro adelante, veo la ilusión de una mujer adulta. Este es mi camino ahora, y no pienso desaprovecharlo.
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